viernes, 5 de noviembre de 2010 | By: Skadhi

Génesis - Bernard Beckett


SINOPSIS.

Anaximandro, una joven republicana, espera ansiosa el momento de examinarse para acceder a la Academia, la fábrica de líderes más prestigiosa, la ambición última de todo republicano. Tres examinadores decidirán su futuro. El arriesgado tema de su exposición oral: la vida de Adan Forde (2058-2077). Héroe para algunos, demonio para otros. Un recorrido crítico por la historia de la Tierra, un debate sobre las decisiones y sus consecuencias, sobre verdades y mentiras oficiales, vencedores y vencidos. Nada más se puede desvelar sobre la trama argumental del libro a riesgo de romper su magia original. Nada que pueda escribir le preparará para la lectura de esta obra que merece un lugar en el podium de las obras maestras de la ciencia ficción de cariz futurista. Si se sorprendió con “1984” de Orwell, le fascinó “Un mundo feliz” de Huxley, “Génesis” no le va a decepcionar.

CRÍTICA

Una auténtica lección de filosofía y ética nada aburrida. Una lectura fascinante y sorprendente que romperá más de algún esquema mental. Mucho más trepidante y refrescante que “1984” y “Un mundo feliz” de Huxley, de las que constituye un claro homenaje. (De dimensiones mucho mas reducidas, una lectura rápida además). Está destinada a convertirse un clásico del género entre los aficionados a la ciencia ficción. Eso sí, una segunda lectura de repaso se hace necesaria porque EL FINAL LE DEJARÁ CERCANO A UN ESTADO DE SHOCK. Plagada de frases “coaching” para anotar en el calendario o en su agenda. No apto para mentes vagas ni pasivas. Aviso al lector: Esta novela le va a hacer pensar de lo lindo. Habrá un antes y un después de haberla leído.

Como es habitual, aún a riesgo de parecer spoiler, dejo un fragmento de la novela no carente de ese carácter crítico y reflexivo del que está imbuida.

“El problema al que se enfrentaba el Consejo de Filósofos era inevitable. En sus inicios, la República había plantado las semillas de su propia destrucción. La primera máxima de Platón, con la que se abren los estatutos de la República, reza lo siguiente: “Sólo en el Estado puede encontrar el Pueblo su plena expresión. Porque el Pueblo es el Estado, y el Estado es el Pueblo.” Los fundadores de la República pretendían negar al individuo, y al hacerlo ignoraron una sencilla verdad.

Lo único que une a los individuos son las ideas. Las ideas se transforman y extienden; cambian a los portadores tanto como sus portadores las cambian a ellas.

Los fundadores creyeron que apartando a los niños de sus familias y separando a las parejas podrían romper las lealtades naturales, para sustituirlas por la lealtad hacia el Estado. Pero hubo muchos efectos no previstos. Obligaban a la gente a vivir separada por sexos en grandes comunas. Los ciudadanos comían, jugaban, dormían y trabajaban juntos; y hablaban entre ellos. La República había creado una incubadora de nuevas ideas. Aunque la República no podía controlar cómo esa información se procesaba dentro de la cabeza de los hombres y mujeres que visitaba.”

VALORACIÓN: Un 10. El nacimiento de un clásico.
 
RESEÑA REALIZADA POR EVA.

2 comentarios:

Natalia dijo...

Uno de mis favoritos :D

Maga de Lioncourt dijo...

Tengo muchas ganas de leerlo, me sorprendió mucho que Salamandra publicara un libro que se sale de sus habituales títulos.

Beso!

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