viernes, 28 de octubre de 2011 | By: Skadhi

La luz sepultada - Irene Vallejo





LA LUZ SEPULTADA, de IRENE VALLEJO
PARÉNTESIS EDITORIAL

ISBN: 9788499191980
Referencia: PAR0106
Páginas: 264
Fecha edición: junio 2011
PVP: 14€

SINOPSIS

Los conflictos históricos irrumpen en las vidas particulares y, en un súbito tránsito, vuelven irreconocible lo cotidiano. La narración comienza en la España polarizada de 1936, cuando la experiencia republicana, que había generado tantas ilusiones y una amplia participación en el debate político, hace aguas con el levantamiento militar que fulmina de golpe la confianza en el futuro. El protagonista colectivo es el miedo, la sinrazón, la violencia, la delación.

Los personajes de ficción, cada uno a su manera, se mueven dentro de un universo aislado donde cada día el mañana es una angustiosa incógnita. El relato sucede en la Zaragoza dominada desde el inicio por los sublevados, en el ambiente urbano de retaguardia, lejos del frente. Una familia de clase media, en aquel verano asfixiante, en un crescendo de tensión, ve desplomarse el mundo que había conocido hasta entonces. Con capítulos breves y un ritmo muy meditado, la autora aísla una única pavesa incandescente de la llama principal, y describe un episodio intenso de nuestro pasado a la vez que una experiencia universal.

CRÍTICA

Pocas veces podemos decir que un libro nos haya dejado huella durante su lectura. Suelen ser los libros de suspense con alto contenido social, aquellos que nos impactan con su historia y nos dejan pegados al sofá hasta que los terminamos. También los de fantasía y de corte histórico cumplen a veces esa misión con éxito, ya que sus historias o bien nos transportan a mundos que no existen, o bien nos enseñan hechos del pasado que nos fascinan.

Crear una novela de corte costumbrista, con una ambientación que recrea un pasado cercano como es la Guerra Civil que, para nuestro país, su recuerdo todavía resulta doloroso, es una tarea más complicada de lo que parece. Sobre todo, si el escritor no quiere crear una diferenciación en las ideologías que se enfrentaron, ni favorecer a una en detrimento de la otra. También resulta complicado cuando la idea es mostrar a la gente de la calle, a las mujeres y hombres cuyas vidas cotidianas fueron borradas de la noche a la mañana por culpa de un sin sentido. Y aún más complicado, conseguir que el lector se adentre en la historia y quede impactado con ella.

Pues resulta que en este libro, su autora, lo consigue. Irene Vallejo nos da una clase casi magistral de narrativa clásica poco vista actualmente en el mundo literario. A través de un lenguaje sencillo, culto, que emula perfectamente la forma de hablar de la época, nos lleva a conocer a la familia Valbuena, una familia normal de Zaragoza, que verán su vida cotidiana completamente destrozada por el comienzo de la Guerra Civil.

La autora nos presenta una historia cuyo eje central son las vidas de los miembros de esta familia, a quienes dota de un carácter y una forma de ver la vida completamente diferentes en función de la generación a la que pertenecen, y con quienes podremos comprobar cómo impactó la guerra tanto a personas mayores, como a adultos de mediana edad, o a jóvenes que estaban en la flor de su juventud. Dentro de esta diferenciación de caracteres, nos ha gustado especialmente que Irene Vallejo haya creado unos personajes tan completos, reales, con unos pensamientos y una forma de ser muy bien definidos. Es esa definición la que más nos ha gustado, porque es a través de su forma de pensar y de actuar, donde la escritora nos muestra las distintas formas de pensar de la época, y los choques socio políticos que tenían lugar cuando cada persona sacaba a relucir su ideología y la defendía con la palabra. Nos parecen muy meritorias a la par que interesantes las conversaciones entre Vicente, el abuelo y padre de Eduardo, y el propio Eduardo, dos pensamientos opuestos, dos ideologías enfrentadas, y unas conversaciones con las que la autora sienta la base con la que mostrarnos las diferentes ideologías políticas que había durante esos años, y cuya incompatibilidad, terminó llevando a los extremistas de cada una a un conflicto bélico.

La forma de narrar ese verano de 1936 en la ciudad de Zaragoza por parte de la escritora es francamente interesante. Le cede protagonismo a las calles de la ciudad, dotándolas de vida propia. También le cede protagonismo a los paseos por los parques, y las descripciones de edificios, que evocan perfectamente la época con una buena visualización de lo que nos cuenta, convirtiendo al lector en espectador de lo que sucede. Y sobre todo, concede importancia al calor, un calor sofocante, que agobia a los personajes, y que simboliza la tensión que se vivió en esos días previos al estallido del conflicto. Bien es cierto que el único "pero" que hemos encontrado al libro sea que, en determinadas ocasiones, genere una sensación de ralentización de la historia con momentos que parecen ir más lentos que el resto de la trama y que podrían haberse agilizado.

No obstante, aparte de esto, el resto de la historia nos lleva a ver la evolución de personajes como el de Valentina, que pasa de ser una chica soñadora de un futuro prometedor, a tener que madurar en apenas un verano por la situación que se vive. O la evolución de Aurora, la madre de Valentina, mujer que al principio del libro genera cierta antipatía por su superficialidad frente a la implicación política de Eduardo y Valentina, y que termina demostrando su carácter y arrojo según la situación va empeorando. Ni que decir tiene que los personajes masculinos principales son los que generan mayor empatia. Eduardo, un hombre positivo a quien le es imposible ver la maldad en las personas, un hombre que no cree en el fatalismo de situaciones que se escapan a la razón, y al que veremos evolucionar hacia el derrotismo de quien ve cómo su vida puede sufrir un revés sin que él haya hecho nada para merecerlo. Junto con él, el personaje de Vicente, hombre directo, hombre del ejército, cuyos valores sobre la vida y el honor se verán alterados cuando compruebe en sus propias carnes, las consecuencias del extremismo de los que, pensando como él, no dudan en quitar la vida a quienes son contrarios.

En definitiva, libro intimista, detallista, con ese toque evocador de tiempos pasados que no deben ser olvidados y donde, a través de la familia Valbuena, veremos el reflejo de esa sociedad de antaño, la de nuestros abuelos, que vieron sus apacibles vidas tiradas y destruidas cuando estalló la Guerra Civil. Una lección de historia reciente a través de una novela cuya forma de ser narrada es, sinceramente, increíble.

PUNTUACIÓN: 8,5. Irene Vallejo es una autora novel quien, con su primer libro, muestra una profesionalidad y una calidad literaria de la que muchos "pesos pesados" de la narrativa actual, carecen por completo...

RESEÑA REALIZADA POR SKADI

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