martes, 14 de diciembre de 2010 | By: Skadhi

El valle de los caballos - Jean M. Auel



EL VALLE DE LOS CABALLOS, de JEAN M. AUEL
MAEVA
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788495354624
Nº Edición:1ª
Año de edición:2002
Plaza edición: MADRID

SINOPSIS

Segunda novela de la serie Los hijos de la Tierra de Jean M. Auel sobre la vida de nuestros antepasados en la última fase de la Era Glacial, cuando los Neanderthales y los Cro-Magnones compartían la Tierra.

Una odisea inolvidable impregnada de misterios y aventuras. Una novela que nos vuelve al exótico mundo originario de El Clan del Oso Cavernario y a nuestra protagonista, Ayla, en el momento en que abandona la seguridad del Clan en el que creció, y parte sola hacia un viaje épico lleno de descubrimientos.

En El Valle de los Caballos encuentra refugio y agrado. Allí, el destino la conduce a un desconocido Jondalar, que provoca en Ayla miedo y esperanza. Sin embargo, pronto se ve transportada hacia un deseo que va despertándose y que será trascendente para el futuro de la humanidad.

CRÍTICA

Continuamos con las reseñas de la saga de "Los hijos de la tierra" de Jean M. Auel, de cara al lanzamiento del último de la saga para el 29 de marzo de 2011, y como homenaje a una de las mejores sagas de novela ambientada en la prehistoria que existe. 

Si el mes pasado ya os hablamos de "El clan del oso cavernario", este mes nos centramos en el segundo libro de la saga, "El valle de los caballos", donde la protagonista, Ayla se encuentra sola, en busca de gente de su raza. Encontrarse sola la llevará a tener muchas dificultades para poder sobrevivir, ya que en la época prehistórica, la supervivencia era más una tarea colectiva que individual.

Con este comienzo, Auel nos vuelve a llevar de una manera magistral al mundo prehistórico, a esa lucha por la supervivencia como única meta del ser humano. Con Ayla, vamos cogidos de la mano en sus descubrimientos de nuevas formas de cazar, alimentarse, protegerse y crecer en un entorno hostil y duro.

En este libro, Auel, no sólo se centra en Ayla, sino que nos presenta a dos nuevos personajes: Jondalar y su hermano, pertenecientes a los zelandonii, tribu de la misma especie de Ayla pero con costumbres completamente diferentes. Con ellos, vemos también su aprendizaje en la supervivencia sin su clan, sus nuevos conocimientos sobre otros clanes y el sufrimiento que les hace madurar, es decir, el mismo camino que Ayla, pero desde el punto de vista masculino.

Ambos personajes se nos muestran con historias paralelas, que de una manera muy bien elaborada, Auel va uniendo poco a poco mediante varias situaciones y acontecimientos, hasta confluir en una sola historia que nos lleva al encuentro entre Ayla y Jondalar. A partir de este momento, el libro toma otro rumbo diferente, la acción se vuelve más rápida y nos encontramos con una nueva Ayla que, de la mano de Jondalar, descubrirá una nueva forma de "sociedad", y aprenderá a hablar como la gente de su misma especie. Esta relación entre los dos personajes es sin duda, lo mejor de esta segunda entrega de la saga, ya que nos muestra la evolución de la protagonista, Ayla, hacia un raciocinio más parecido al nuestro, aprendiendo a hacer nuevas herramientas, a comportarse de una manera más "humana", e incluso a descubrir una serie de sentimientos que le eran completamente desconocidos.

También hay que destacar la gran ambientación que nos realiza Auel sobre el comportamiento social de nuestros ancestros, ese dominio del hombre sobre la mujer, la prontitud con la que se hacía todo ya que la esperanza de vida era muy corta, la distribución social que ya existía por aquel entonces entre clanes, y dentro de los propios clanes, todo ello contado de una manera muy educativa y fácil de llevar, que nos hace pensar y razonar como ellos en algunos momentos del libro. Y es que si por algo destaca el estilo de Auel es por su detallismo a la hora de explicar las costumbres y también a la hora de describir los paisajes, relatados hasta el más mínimo detalle que te facilita la visualización de la historia de una manera más que interesante, y con ello, te hace involucrarte.

En definitiva, gran segunda parte de la saga "Los hijos de la tierra", con un final apasionante que te deja con ganas de seguir la historia de Ayla.

PUNTUACIÓN: 8. El hombre y la mujer de la prehistoria no son tan diferentes a nosotros...

6 comentarios:

Mandarina dijo...

¡Hola!

Pues todavía no me he animado a empezar esta saga, no sé si el tema me gusta demasiado, pero veo que a todos les gusta jeje

Marian dijo...

Este segundo libro me gustó más que el primero, la historia era más rápida y además, Ayla ya tenía compañero de aventuras, lo que lo hacía más interesante

Ayramave dijo...

Humm, de este libro me gustó como han ya comentado, que tenemos otro personaje principal. Rompe con el encasillamiento con el que concebimos la sociedad prehistórica. Con este tomo se profundiza en la idea de que no existe una cultura sino "culturas" prehistóricas.

La Casa Sin dijo...

Me gusta cómo la autora consiguió en este libro, con pocos personajes y en un espacio "limitado", no sólo no convertir la historia en algo aburrido donde ya sabes qué va a suceder, si no que es el libro que te atrapa definitivamente y hace que quieras leer la historia hasta el final.

Lo que no estoy de acuerdo es con esto que decís "ese dominio del hombre sobre la mujer". Ese dominio es propio del primer libro mientras que en este hay un reflejo de cómo Ayla -acostumbrada a eso- no interpreta bien las normas de una sociedad (reflejada en Jondalar) donde la mujer lleva el control.

Mamen dijo...

Pues la verdad es que con este libro me lo pasé mejor con el primero, a lo mejor es que tenía más acción, o que había mas historia al tener a Jondalar a su lado. Lo leí enseguida y no se hizo nada pesado.

Lifen dijo...

Este libro me gustó mucho porque además de estar ambientado en una época que me resulta atractiva. La historia entre los des protagonistas es apasionada.

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