lunes, 11 de abril de 2011 | By: Skadhi

Los fantasmas del invierno - Kate Mosse



LOS FANTASMAS DEL INVIERNO, de KATE MOSSE
SUMA   

Nº páginas: 400 pags
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788483652077
Nº Edición:1ª
Año de edición:2011
Plaza edición: MADRID

SINOPSIS

Corre el año 1928. Freddie Watson todavía lamenta la pérdida de su hermano, el cual falleció en la Gran Guerra. Mientras Freddie se adentra con su coche entre las montañas de los Pirineos franceses, sufre un accidente provocado por una fuerte tormenta de nieve. Freddie se refugia en un cercano pueblo abandonado, donde se encuentra con una hermosa y cautivadora mujer. Se pasan toda la noche charlando animadamente de amor, de pérdidas y de la guerra. Pero cuando amanece, Fabrissa ha desaparecido y Freddie se da cuenta de que porta una llave que abre un antiguo misterio que le arrastrará a la profundidad de las montañas, a una cueva en la que ese misterio ha permanecido oculto durante 700 años…Los fantasmas del invierno es la historia de dos vidas unidas por la tragedia y redimidas por el amor.

CRÍTICA

Kate Mosse nos trae con esta novela un cuento de fantasmas al más puro estilo victoriano. Lejos del estilo que nos había mostrado en "Sepulcro" o "Laberinto", donde le daba prioridad al suspense como base de una trama donde la búsqueda de la verdad de los personajes era el hilo conductor, todo ello aderezado con una historia personal que hacía bastante amena la trama principal.

En esta ocasión, Mosse adquiere la tristeza victoriana y la recreación de los sentimientos del amor, pérdida y dolor al más puro estilo de los escritores de finales del s.XIX.

En esta novela nos cuenta la historia de Freddie, un joven inglés de clase media que anda como alma errante por la Europa de después de la Primera Guerra Mundial, cuando el sentimiento general europeo era de desconsuelo y dolor por la enorme tragedia humana que había tenido lugar en el continente. En este ambiente de tristeza y necesidad de recuperar el ánimo perdido, se encuentra nuestro protagonista, que tiene que lidiar con un pasado familiar y una pena que no consigue apartar de su lado, tras la pérdida de su hermano en la guerra.

Por ello, Freddie se embarca en viajes por distintos países del continente para no tener que pensar, y de paso también, para no tener que estar cerca de sus padres, cuyo dolor por la pérdida de su hermano lo ha ocupado todo, no dejando espacio en sus vidas para Freddie.

Y es en uno de sus viajes donde conoceremos al protagonista, cuando acude a una librería antigua de una ciudad francesa para evaluar un manuscrito, un pergamino que tiene en su poder. A través de su conversación con el propietario de la librería, Freddie nos contará el origen del pergamino, y con él, una historia de amor y perdón que resulta bastante emotiva a la par que terrorífica.

Y es que el pergamino ha sido encontrado en un pueblo de los Pirineos franceses, rodeado de una niebla casi permanente, producida por el dolor y la tristeza que embarga al lugar desde que, siglos antes, hubiera una masacre en la zona.

La forma en que Freddie llega al pueblo es una parte bastante bien elaborada por la escritora para otorgarle ese aura de clasicismo victoriano. A raíz de un accidente de coche que tiene Freddie durante un viaje a casa de unos amigos, es como termina llegando a la localidad donde se desarrollará la mayor parte de la historia del libro.

Freddie nos presenta, a través de su conversación con el librero, una localidad dotada de una belleza especial debido a su paraje natural. Una localidad donde parece haberse parado el tiempo, donde la tristeza se pasea como dueña y señora del lugar, y donde los pocos habitantes que residen allí parecen cargar con una pesada losa de pena a sus espaldas. Mientras se recupera del accidente Freddie, la autora decide llevarnos a la historia principal de una manera que parece ser una mezcla de realidad y sueño. Freddie conocerá a una mujer, Fabrissa, en una cena festiva que se realiza en el pueblo cada año, pero lo que parece ser para él una cena que recrea un acontecimiento histórico producido en la localidad, es en realidad una especie de viaje al pasado de la localidad, que realiza Freddie durante su estado de semi-inconscencia producto del accidente. Freddie se convierte en testigo del ataque que unos soldados con espadas realizan en el pueblo contra las gentes que lo habitan, teniendo que huir por unos tuneles subterráneos de la mano de Fabrissa que, de una manera fortuita y devastadora, le ha robado el corazón y le ha mostrado, en tan solo una noche, el renacer de unos sentimientos que creía olvidados.

Es aquí donde la escritora aplica el estilo victoriano para contarnos esa noche mágica que pasa Freddie en el pueblo, donde nada parece ser lo que es, donde lo que parece real es ficción y a la inversa. En esta parte de la historia, es donde ya nos metemos de lleno en el cuento victoriano de terror clásico, al más puro estilo de Potocki en "El manuscrito hallado en Zaragoza", o Poe en "La caida de la casa de Usher". Kate Mosse bebe de los maestros para contarnos un cuento de fantasmas, detallista y clásico, cuya lectura resulta bastante amena y entretenida, donde la intriga hace acto de presencia y nos lleva de su mano para querer saber si la historia que nos está contando es realidad o sueño, si el protagonista puede hacer frente a su pesadilla y continuar su vida, o prefiere terminar presa de su locura y dolor.

No vamos a desvelar el final del libro, pero reconocemos que nos ha entretenido bastante la historia, que Mosse ha sabido representar el estilo victoriano de una manera correcta, si bien es cierto que la única pega que le encontramos es el hecho de que, en algunos momentos, podría haber profundizado más en la historia entre Fred y Fabrissa, o incluso haberle dado un toque más romántico, ya que, aunque parezca extraño, le hubiera otorgado ese punto perfecto para ser un cuento victoriano casi perfecto.

PUNTUACIÓN: 7. Un cuento de fantasmas clásico siempre apetece...
RESEÑA REALIZADA POR SKADI

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